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23/07/16

10/07/12

El Principito y el nativo digital (capítulo perdido de El Principito)

El octavo planeta estaba habitado por un nativo digital. Tenía un smartphone en la mano y no cesaba de tocarlo con los dedos.

–¡Buenos días! –dijo el Principito.

–¡Buenos días! –respondió cortésmente el nativo pero no alzó la mirada de su aparato. Las yemas de sus dedos no cesaban de posarse sobre la pantalla.

–¿Qué haces? –preguntó el Principito.
–Converso con mis amigos –contestó el nativo sin alzar la mirada.

–Pero estás solo. ¿Dónde están tus amigos?

–Por ahí... por allá... –contestó el nativo.

–¿Vamos a mirar un atardecer?

–No puedo –contestó el nativo. –Estoy conversando con mis amigos.

–Pero estás solo.

–No, algunas veces nos vemos en persona. Pero la mayor parte del tiempo nos comunicamos por aquí. Es mucho mejor, no tengo que ir a ningún lado y ellos tampoco.

–¿Y de qué sirve tener amigos si casi nunca los ves?

–Me ahorra tiempo.

–¿Tiempo para qué? –preguntó el Principito.

–Para conversar con mis amigos.
“Tal vez no vale la pena tener amigos –pensó el principito– si uno simpre va a estar solo.”

Texto: Regina Carrá.
Ilustración Carlos Lavida

Ver también:
Frases de El Principito

27/02/10

¿Dónde quedó mi entusiasmo?

Recuerdo cuando recién se estrenaba internet donde ahora estoy sentado. Mi pecho ardía de ganas, era puro entusiasmo, había un universo vasto, amplio, para explorar…

No puedo seguir culpando a las pastillas esas de las que tanto he hablado. Debe haber otro motivo por el cual mis ansias hayan caído hasta el suelo.

¿Será el plagio una de las razones? Pues así es, varios de mis posts de mi otro blog fueron “copypasteados” vilmente en algunos sitios, como Taringa. Claro, hubo quien me dijo que eso era un honor (?)... que porque es llamativo o valioso lo copian ahí.

Bah, ¡qué honor ni que ocho cuartos! Lo único que hacen esos tipos es luchar por obtener unos míseros puntos por copiar información modificándola un poco para que no se note tanto la copypasta. Así son.

Al comienzo me sentí muy mal, luego fui observando detenidamente el comportamiento de la blogósfera en torno al asunto.

La mayoría trataba el tema con pinzas argumentando que era como tratar con monstruos come carne; “una lucha sin sentido” decían otros.

Pero yo me pregunto: ¿de qué sirve tanto esfuerzo, las luchas con el html y el css, el tiempo que se gasta uno modificando imágenes con Paint.NET (por no decir Photoshop u otro por el estilo), el quebradero de cabeza que es idear un post que no sea repetido y que no vaya a perderse entre la inmensidad de posts repetidos entre tantos de por ahí, si al final te van a robar el contenido?

Pero no sólo es eso lo que me robó las ganas.

Una psicóloga una vez me dijo algo que sonaba como “asocial”. Me dolió como una cachetada. Duele decirlo pero hay que decirlo: toda esa parafernalia social me está ahogando…

La psiquiatra me dijo que de inmediato abandonara Orkut, Twitter, y toda las demás yerbas sociales por el estilo, que haga “amigos en la vida real”

Pero al final, lo único que hago es repetirme a mí mismo lo solo que me siento, y si no fuera porque a las lágrimas se las lleva los antidepresivos estaría ahogado en un mar de desconsuelo.

No hay caso… No sé si seré yo nomás o qué pero esa sensación de vacío que siento sea en Twitter, sea en Orkut, o sea en cualquier brebaje social de esos es igualita a la que siento cuando, por ejemplo, vienen de visita mis ex compañeros de colegio, o cuando voy de visita al interior del país, es igualita a la soledad que siempre me acompaña.

Normalmente lleno ese “vacío” descargándome escribiendo mis sentimientos en papel, o más últimamente en este blog.

Leyendo por ahí descubrí que escribir en blogs aumenta la generación de dopamina en el cerebro, lo que hace que una persona se sienta bien, más aún cuando recibe comentarios de aprobación o de demostración de que estaba interesado y que leyó lo que uno escribió.

Pero resulta ser que los medicamentos que tomo bloquea la dopamina, o sea un feroz WTF! de proporciones astronómicas.

Los pocos que leen este blog sabrán que mi libro favorito entre tantos otros que he leído es El Principito. Y justamente en él, en uno de aquellos capítulos que quedaron grabados en mi memoria, es que el Zorro le demuestra que su rosa es única en el mundo, a pesar de que hay miles, millones de otras en un jardín

Podría usar esa metáfora con mis blogs...
El Principito en un jardín de rosas
Mi blog es único en el mundo. Mis escritos no los saco de otro lado, los saco de mi corazón.
Cuando escribo tanto en este como en el otro blog lo hago con todas las pocas ganas que me dejan esas pastillas.

A mí me gusta mi blog. Por eso mi blog es único, porque me gusta. Pueden decir lo que quieran, que los colores no son bonitos, que no valida el código html ni el css, que se ve horrible en IE y un sinfín de cosas por el estilo pero está en línea, y lo mantengo en línea con amor y dedicación.

Sé que tal vez mi entusiasmo de antes ya se fue al tacho, que la dedicación no es tan notoria al publicar sólo un par de posts al mes, pero estoy acá, tratando de levantarme.

¿O me dirán que eso no es lo importante?

Aunque aparentemente era verdad eso de que ya nada es como antes...

Imagen: del libro El principito

16/12/09

Chau Orkut, chau Twitter...

Esta es mi despedida oficial de Orkut, Twitter, Facebook, y demás yerbas "sociales". Me despido por una "orden superior"...

Sigo sin entender muy bien... ¿Acaso las redes sociales son todo menos reales? ¿Qué es la realidad? ¿Un amigo virtual vale menos que uno real? ¿Cuándo lo virtual deja de ser real o se convierte en real y cuándo lo real deja de serlo?

Cierto. Como diría alguien por ahí «Tengo 200 amigos en Orkut, pero ninguno con quien salir esta noche»

Tener cientos de amigos que uno no conoce es un verdadero sin sentido.

Es tal vez sólo mi parecer. pero no creo que uno tenga que aceptar como amigo a diestra y siniestra al todo el mundo que se le cruza enfrente.

No es así en la vida real.

En el mundo real, primero se "conoce" a la persona. Luego, se "establecen vínculos"

Me recuerda a mi libro favorito, El principito, donde el Lobo le pide al Principito que le "domesticara"

Ya nadie domestica a nadie, o sea, nadie hace vínculos con nadie, todo se volvió tan "clic, clic y ya está"

Hubo una época en que los correos electrónicos se escribían como cartas. Se agregaba al comienzo el famoso "Estimado Fulano:" Había una introducción, el mensaje, y un saludo de despedida.

Ahora que el correo electrónico está a punto de desaparecer (devorado por las redes sociales) simplemente se escriben "esquelas" o mensajitos tipo SMS. Corto, y mientras más corto mejor, según parece.

Las redes sociales se convirtieron en devoradoras de expresión. Lo informal se convirtió en estándar. Lo malo y vergonzoso dejó de serlo hace tiempo.

Todo lo escrito hasta acá es tan sólo una escusa para tratar de convencerme a mí mismo de que todo lo que me dijo la psiquiatra tiene algo de razón.

No importa cual sea, Orkut, Facebook, Hi5, Sonico, Twitter, cualquiera, son variantes de la misma moneda.

Las redes sociales son herramientas creadoras de soledad. Aparentemente todos tus "amigos" están ahí. Pero no es cierto. Ninguno de ellos saldría contigo esta noche. O tomaría tereré contigo esta tarde calurosa de diciembre. O se sentaría a escuchar tus palabras, o tan siquiera tus chistes, no!

Quién sabe y esa chica rubia y de ojos claros que conociste por internet resulta ser tu propio vecino, el tal "Mario", queriéndose burlarse en tu cara. O mejor dicho, a través de pantalla.

Sé que estoy hablando al pedo, pero a algún lado quiero llegar.

Mi psiquiatra me recomendó salirme de todas las redes sociales y hacer "amigos reales". Dijo que todos esos amigos, o al menos la mayoría no son lo que parecen. A pesar de que todos a los que agregué como "amigo" en Orkut los conozco también en el Mundo Real, no son reales en cierta forma.

Si no puedo hablarle mirándole a los ojos, o si no le puedo dar la mano, entonces no puede ser mi amigo.

La verdad que no sé qué pensar ni cómo actuar. No quiero abandonar otro mi perfil de Twitter, me parece tan gratificante.

No, pero si es un engaño. Me engaño a mí mismo pensando que a alguien le importa lo que publico ahí.

¿O será que a alguien realmente le importa?

En fin, espero que, quien pase por acá, deje su comentario a esta opinión.

Actualizo esta entrada agregando un enlace a Cómo eliminar Orkut sin entrar a Orkut (para desparecer por completo del Orkut sin que duela)
que había escrito hace varios meses en mi otro blog...

20/11/09

El mejor regalo de todos

Al amor de mi vida iba a regalarle el mejor regalo de todos, uno tan cargado de simbolismos que le enternecería hasta el alma. Hice bosquejos, sería un trabajo arduo pero no importaba.

Consistía en algo simple y a la vez complejo: una canasta de rosas rojas y frutillas. Sí, frutillas.

Recuerdo una frase de ella que nunca voy a olvidar «¿Por qué todo el mundo dice "mi media naranja"? Para mí que es más romántico decir "mi media frutilla"»

Y así emprendería la labor. Sería una canastita de esas que parecen de mimbre, pero que son de otro material, un tanto más flexible.



Pétalos de rosas color salmón para el fondo, 52, como las semanas del año. Siete frutillas grandes en el centro, siete rosas rojas rodeando el arreglo.

Si uno se fija puede ver el símbolo del número siete repetirse tres veces. El siete significa perfección y el tres también; así 52 = 5+2 = 7; siete suma la fecha de la noche en que hicimos el amor, también la suma del número de boleto del colectivo que ella tomó esa noche para regresar a su casa (23497 = 25 = 7), y muchos otros números que esa noche sumaron siete.

Las rosas rojas tienen el origen de su significado en el libro "El Principito", «tu serás mi rosa, única en el mundo».

Y las frutillas porque a ella le gustaban las frutillas. Hasta recuerdo que esa noche me regaló un papelito de unos siete centímetros de longitud por casi medio de ancho, con dibujitos de frutillas y atras con "frutillitas" escrito.

Iba a ser el día de su cumpleaños... Ese día hizo frío. Ese día volvió "él" del otro lado del mundo.

Ese día fue pura melancolía porque no pude regalarle el mejor regalo de todos.

Imagen via (link roto, original en Photobucket)

13/10/09

Dibujo número uno

Las personas mayores no entienden nada por sí solas y es agotador para los niños tener que estar dándoles explicaciones una y otra vez...



Una serpiente boa que se comió un elefante...

Del libro "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry... Mi libro favorito, un libro que todo niño (y más aún todo adulto) debería leer.

Via: Vitamina Ce