Y en este día de su cumpleaños, al pedir por enésima vez lo mismo, hasta su respiración es embargada por la tristeza.
¿Acaso su deseo es un imposible? ¿Estará así para siempre? Esta y varias otras preguntas surgen al tiempo que una lágrima se desliza pesada y lentamente hasta sus labios...
¿¡Eso de pedir un deseo cuando soplás la vela de la torta era mentira!? |