Mostrando entradas con la etiqueta hospital. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hospital. Mostrar todas las entradas

26/11/11

Donando Sangre (cuento)

 Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un hospital de Stanford conocí a una niñita llamada Liz, quien sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse aparentemente era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado lo anticuerpos necesarios para combatirla.

 El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaba dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo vi dudar por sólo un momento antes de tomar un gran suspiro y decir: -sí, lo haré, si eso salva a Liz.

 Mientras la transfusión continuaba, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras nosotros lo asistíamos a él y a su hermana, viendo retomar el color a las mejillas de la niña. Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: -¿a qué hora empezaré a morirme? Siendo sólo un niño no había comprendido al doctor: él pensaba que le daría toda su sangre a su hermana y que él se quedaría sin sangre para vivir.

 Y aún así se la daba.
 Da todo por quien amas,
la actitud, después de todo, es todo.
Autor: Desconocido
Foto: Mauro Fermariello

30/07/10

La operación

En mi vida he tenido años buenos y también años que podría llamarlos malos. Malos en cuanto a mi salud.

Digamos que por alguna razón lo físico no es mi fuerte.

Uno de mis años negros fue el dos mil cuatro. Había intentado ingresar al CTN en vano (no pude ingresar por medio punto, literalmente, aunque al año siguiente volví a probar e ingresé magna cum laude) y no pude entrar a un colegio decente a tiempo. Qué le iba a hacer, tenía que continuar estudiando y ya era marzo, casi abril, y no me aceptaban en ningún lado. La única opción fue un colegio privado de muy mal nombre y que menos mal ya he olvidado por completo.

Todo iba bien, considerado por todos como uno de los mejores alumnos (claro, era el único que hacía las tareas y esas coas, el único perdido diría yo) hasta que de repente caí enfermo.

Todo pasó tan rápido que casi ya ni lo recuerdo.

Aunque hay cosas que no se olvidan. Como todo lo que pasó antes de llegar al punto de tener que operarme, y durante la operación.
QuirofanoEsta es una transcripción de mi diario personal fechado en septiembre de aquel año...