Afrontando los pensamientos suicidas ¿Qué es lo que hace que una persona quiera suicidarse? No hay una sóla respuesta a esa pregunta. Pueden ser una o varias cosas o un conj...

Afrontando los pensamientos suicidas

¿Qué es lo que hace que una persona quiera suicidarse?

No hay una sóla respuesta a esa pregunta.

Pueden ser una o varias cosas o un conjunto de cosas. Lo que sí puedo afirmar categóricamente es que una de ellas es la tristeza junto con la soledad.

Una soledad aunada al más triste dolor en el fondo del alma.

Los llamados parasuicidas (personas que intentan suicidarse sin llegar a su cometido, los que sobreviven) en realidad, no quieren morir.

En la mayoría de los casos, ocurre en un momento de desesperación, producto de una crisis depresiva; algo repentino pasa y por alguna razón, nuestro sentido de vivir se desvanece, las ganas de morir se acrecientan y nuestro instinto de supervivencia desparece de improviso y zás... si el intento funciona... adiós mundo.

Los que se quieren suicidar, en realidad, lo que quieren es escapar de un dolor que va más allá de sus propias fuerzas, un dolor tan fuerte que la única salida que le ven es la muerte, pero en realidad, en el fondo, el que intenta suicidarse no quiere morir.

Si una persona dice "me quiero suicidar" o "no quiero saber más nada de este mundo", "todos estarían mejor sin mí", "qué importa, si ya no voy a estar más acá" o cosas similares, hay que prestarles mucha atención. No es que dicen nomás "de balde". Es una llamada de atención. La mayoría comunica sus intenciones de suicidarse. No son simples palabras, igual si lo dicen "en broma" hay que tenerlas en cuenta.

En realidad, si están deprimidos y si tampoco dicen nada, también hay que observar con sumo cuidado.

Luego, en algunos casos la persona se aleja del grupo de amigos (si es que los tiene) o familiares y luego de visitarles (como si de una despedida se tratara).

También ocurre un bloqueo total hacia los pensamientos positivos, poniéndose de manifiesto en la mente de la persona todos los pensamientos negativos, pesimismo, ansiedad, e incluso ataques de pánico, que se van acumulando y éstos hacen todo lo vea negro. Todos sus recuerdos oscuros y tristes se le presentan, siendo esto un síntoma más de la depresión que están cargando encima.

DE UN AMIGO A OTRO: POR FAVOR MIRA ESTE VÍDEO


¿Qué pasa sospecho si un amigo o alguien cercano tiene indicios de que quiere suicidarse?

Averiguar cuál es el riesgo: Preguntale si ya lo ha intentado, si sólo lo ha pensado (es lo que se llaman ideaciones suicidas) o si lo tienen planeado cuándo y cómo lo hará. No hay que tener miedo de preguntar.

Algunos piensan que el sólo hecho de preguntar o hablar sobre ello le van a dar motivos o ideas de suicidarse. Eso no es cierto. Tenés que tener en cuenta que si están en esa situación es por el completo aislamiento que produce la depresión.

No dejarle solo: Ponéte en su lugar y tratá de no minimizar sus problemas, al contrario acordate que para el suicida, el dolor es tan grande que prefiere la muerte antes que otra salida o seguir soportándolo.

No le hagas sentir culpable: Por ejemplo diciendo que "le va a hacer un gran daño a su familia" o cosas así.

No desestimar sus sentimientos: No le digas "olvidate de eso". Repito: El dolor que siente es tan grande que si le decís eso va a pensar que no te importan sus sentimientos o que minimizás lo que siente.

Sacá de su casa cualquier que pueda usar para hacerse daño: Pastillas, piolas (cuerdas), cables, etcétera.

Ayudale a encontrar ayuda: Trata de que vea a un psicólogo o psiquiatra. Decile que no pierde nada intentando y que "siempre habrá tiempo para suicidarse". (Es que a veces es más fácil hacer que el que quiere suicidarse "posponga" su suicidio que lograr que abandone esas ideas)

Si estás deprimido y pensás suicidarte tomá en cuenta lo siguiente:

La mayoría de los suicidios ocurren durante los primeros tres episodios depresivos. Después estas personas suelen darse cuenta de que los pensamientos suicidas, (ideaciones) son siempre transitorios. Cuando aprenden, por su propia experiencia que cualquiera de estos episodios acaba pasando, la posibilidad de suicidarse disminuye.

Vos no tenés la culpa de sentirte así. Si pudieras animarte más lo harías. Acordate que lo que tenés se llama depresión y que es algo que se puede tratar.

Evita las drogas y el alcohol. Como ya dije, las muertes por suicidio son por un impulso repentino. Las drogas y el alcohol contribuyen a esos impulsos.

Incluso si ya recibiste tratamiento, tenés que recordar que hay distintos tipos de terapia. A veces hacen falta varios intentos para encontrar el tratamiento adecuado para cada persona.

Que no puedas pensar en otra solución que no sea el suicidio no significa que no exista. Tu depresión altera tu capacidad para pensar claramente. Amigos, familiares y terapeutas pueden ayudarte a encontra una salida.

Lo que podés hacer:

Hacé una lista con las cinco personas a las que podrías recurrir.

Prometete a vos mismo/a que si pensás en suicidarte vas a dejar de lado esas ideas y vas a llamar a la primera persona de la lista y que si esa persona no te toma en serio o no te da el apoyo que necesitás vas a llamar a otra.

Busca un psicólogo o psiquiatra y pedí cita de inmediato. Es falso pensar que los terapeutas sólo tratan a los locos. Acordáte: no estás loco, estás deprimido y eso tiene tratamiento.

Escribí tus síntomas depresivos y tus pensamientos suicidas. Es buena idea usar una agenda o cuaderno a modo de diario personal. Funcionará como descarga emocional. Cuando no puedas contarle a nadie lo que estás pasando, contále a tu diario.

También escribí acerca de tus metas, tus esperanzas, tus deseos para el futuro y sobre las personas que valorás en tu vida. Leélo cada vez que necesites recordar por qué tu vida es importante.

Habla con las personas que son importantes para vos y contáles lo que te pasa, de forma que puedan estar preparados si aparece una crisis suicida.

Mitos sobre el suicidio
  1. La gente que habla de suicidase en realidad no lo hace. FALSO. La mayoría de la gente que comete suicidio o lo intenta ha avisado directa o indirectamente.
  2. Cualquiera que intente matarse está loco. FALSO. El dolor emocional extremo no es necesariamente un signo de enfermedad mental
  3. Si una persona está decidida a matarse nadie puede impedirlo. FALSO. La mayoría de los suicidas en realidad no quieren morir, sólo quieren liberarse del dolor emocional y pueden tener sentimientos mezclados de vida y muerte hasta el último momento.
  4. Una mejora después de una crisis significa que ya no existe riesgo de suicidio. FALSO. Aunque empiece a sentirse mejor, los pensamientos suicidas pueden persistir durante un tiempo o volver a aparecer en determinados momentos.

Referencias:
Cómo afrontar los pensamientos suicidas:
Enlace 1ra parte - Enlace 2da parte

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Atención:
Si viniste acá buscando como suicidarte, date una oportunidad.
Si tenés un familiar con depresión o vos mismo estás deprimido y te querés suicidar llamá al número de emergencia, el 149, para consultas y situaciones de crisis, de la Asociación Paraguaya de Prevención del Suicidio (APPS) o al Centro Renacer al teléfono (595-21) 233-981, de 07:30 a 18:30.