It's torture... —¿Qué, acaso seguís sentiendo algo por ella? —Cada vez que está cerca suena de fondo esta parte de esta música: It’s torture I cower wh...

It's torture...

—¿Qué, acaso seguís sentiendo algo por ella?

—Cada vez que está cerca suena de fondo esta parte de esta música:

It’s torture
I cower when you’re near
It’s torture
The scars born out of fear
The horror
Your soul so black and chilled
It’s torture
I can’t stop what can’t be killed
que traducido sería:
Es una tortura
Me cubro* cuando estás cerca
Es una tortura
Las cicatrices nacidas del miedo
El horror
Tu alma tan negra y fría
Es una tortura
No puedo parar lo que no se puede matar
(*) [1] [2] [3]

La canción completa:
Video[Ver vídeo y letra]
[ver letra completa]

—¿Cómo así? ¿Por qué tortura luego?

—Así es... eso que te conté la otra vez... no terminó ahí...

Ingresé a la facutad, y supe que ella también pero que iría a la noche (ya que hay dos turnos, uno de tarde y otro a la noche) y cuando me enteré me sentí tan bien... Yo había decidido ya en el cursillo de ingreso que iría a la tarde y toda esa locura de lo que pasó durante y después, lo del teatro que armó ella para lastimarme, y todo, eso me estaba destruyendo.

Pero estando en clase, de repente la veo.

¡Me quería morir! O sea, ¿al final va a entrar de tarde? ¿me van a seguir torturando sus amigotes?

Sólo hay que imaginarse la situación:

Son las tres de la madrugada. De repente suena mi celular y me asusta y despierta. ¿Número privado? -¿Hola? Pip-pip-pip (se corta)

Nuevamente la misma escena: Número privado. Dos y media de la madrugada. -¿Que qué? ¿Que tengo que 'hacer las paces con ella' o me voy a atener a las consecuencias?. Corta.

¡Hey! ¡Este ha de ser el mismo que me está hinchado los pelotas desde el cursillo!

Pues va ser que no. Me enfrenté –en persona– al tipo que me había enviado esa locura de carta y dijo no saber nada de que me estaban llamando, que el no estaba tan loco para eso y etcétera. No volvía saber más de él.

Tres y cuarto de la madrugada: "Alejate de [su-nombre]** o te vas a tener que atener a las consecuencias"

Por cierto, es la única chica que conozco que tiene ese nombre.

¿Alejarme? Pero si desde que supe que se mudó a la tarde, a mi misma sección, a mi misma aula, excepto aquella vez en que intenté hacer las pases (quise hablar con ella nada más y decirle que 'esto ya no puede seguir así') al final terminé enfrentándome a un amigo suyo, (L.) lo único que hacía era salir corriendo cada vez que la veía.

Es más, yo contaba a algunas compañeras de clase, que fueron también del cursillo y sabían lo que había pasado que sentía un estrés terrible cada vez que entraba en clase por temor a encontrarme con ella. Pero que quería solucionar eso ya.

Y en serio, esto ya era insoportable. Hablé con gente y me dijeron que debería denunciarle.

—¿Denunciarle a quién? ¿A ella?

—Si no a ella, al tipo que me estaba amenzando. Si no me acerqué a ella nunca más después del cursillo entonces no hay nada que ocultar ¿o sí?. El famoso “quien nada debe nada teme”.

Y siguió pasando el tiempo.

Tres y diez de la madrugada. Número privado. Esta vez no contesto. Deja un correo de voz. Sólo ruido de fondo, alguien respirando al teléfono.

Y empiezo a llorar. Estaba demasiado cansado de todo esto.

Antes de ir a las autoridades, decidí que la próxima vez que me llamara grabaría la conversación, de paso le mandaría al quinto infierno. Pero como no podía saber cuándo sería la próxima llamada porque era más bien aleatorio en cuanto a los días (lo único que coincidía más o menos era que llamaba de madrugada y que después yo ya no podía dormir) y estaba demasiado devastado, destruido y no llamaba todavía tomé la iniciativa de enfrentarme a ella. Y eso hice. Le dije que necesitaba hablar con ella en cuanto se pueda.

—Hablaste con ella ¿y qué te dijo?

—Le hablé a duras penas, ya era la salida de la facultad, le dije mientras contenía con todas mis fuerzas las lágrimas que esto no podía seguir así, que por favor le dijera a sus amigos que me dejen de llamar a la madrugada.

Ella dijo que “es un tema muy denso”, que “yo nunca le dije a mis amigos: 'llamale a Víctor a la madrugada'” y otras cosas que de tanto repasar en mi memoria se fueron diluyendo.

¿Lo más interesante de todo? Ya no me llamaron más.

—¿Les habrá dicho a sus amigotes..?

—Eso ya no sé. O se enteraron de alguna forma. Pero lo curioso es que en mi cabeza, mientras le decía que me dejaran en paz, era “ya lograste lo que querías, ¿no fue suficiente, por qué seguir con esta tortura?”

—¿Ella logró lo que quería? ¿Cómo es eso?

—Sí, esa es otra muy larga historia que también tengo que contarla. Pero va a ser en otra ocasión.

—Pero sigo sin entender, por qué te mandó a hacer todo eso. ¿Qué le hiciste?

—Me enamoré de ella...

[CONTINUARÁ?...]

Recordatorio:
Este blog se llama "Catarsis Heurística". Catarsis: Descarga emocional; Heurística: "Arte de inventar".
¿Qué es real? ¿qué no lo es? Queda a criterio del lector. ;)

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