No más pastillas, por favor

Llegó el calor, llegó la primavera (casi) y yo sigo aplanado, sin sentimientos, como un zombi... La razón: pastillas, esas que las receta la psiquiatra.

Si bien es cierto que las pastillas antidepresivas se llevan mis tristezas, mis angustias, mis recuerdos dolorosos, también se llevan todos los otros sentimientos, entre ellos la alegría. Estoy anímicamente y afectivamente neutro... y ese no soy yo...

Ya no más pastillas, no más gotas, no más... siento el vacío, siento la nada... Eso no es sentir, no da gusto estar así....

Imagen via

Una corta historia de amor en stop motion (vídeo)

Hermoso video de una corta historia de amor utilizando la técnica denominada stop motion. Originalmente la había visto en Vimeo a principios de este año y ahora que lo encuentro en YouTube quiero compartirlo porque me llegó mucho...
Título original "A short love history in stop motion"

No me dejes ahora...


Recuerdos perdidos de una lucha dormida
en un triste estante de esta soledad.

Me inunda el deseo de volver a mirarte
a los ojos con deseos de poderte adorar.

Y me hundo muy triste en mi gran agonía,
y me asombro al ver que puedo continuar

desglosandos lágrimas agrias en vano
y sintiendo a mi alma morir sin piedad.

Te suplico vida mía, no me dejes ahora;
no ves que en tu ausencia mi vida acabará

como chispa que muere lentamente en olvido
al alejarse la llama con gran ansiedad.

Y el voraz subterfugio que me das para irte
no tiene ni un sentido ni jamás la tendrá;

pues me dejas perdido sin entender siquiera
si es por lo que dije la razón porque te vas.

Y te fuiste rápida y fugaz como viniste
Lo malo es que nunca, jamás supiste

que al dejarme condenas a muerte en verdad
pues pronto he de morir en esta gran soledad.
Copyright © 2009 Victor Emanuel Ortiz


Este poema lo escribí en mi época de estudiante y habla sobre una chica que nunca me hizo caso pero que de todas formas amé con todo mi corazón.
Y ella se fue. Y ya no volví a verla...

Señor, te entrego a Emilia

Mi primer verdadero amor se llamaba Emilia. De mi misma edad, inteligente, perfecta para mí. Pero algo oscuro había detrás y no permitía que nosostros estuviésemos juntos; esto es, su noviazgo con un joven quien fue a trabajar al otro lado del mundo y desde hacía unos tres años no volvía.

Cuando le conocí, me enamoré de ella perdidamente. Gastaba mi saldo del celular, dinerales, para mensajear y hablar con ella cada noche. Cada encuentro con ella era celestial, maravilloso.
Le entregué mi alma una noche fría de agosto. Fue exactamente hace dos años justo después de mi primer beso, en esa gélida habitación mía.

Le entregué mi alma, mi cuerpo, mi vida...

Luego, todo se vino abajo.
No estoy del todo bien. Sigo herido por lo que me dijo aquella mañana de octubre. Como quien dice, "pájaro que come, vuela". Así pasó. Ella jugó conmigo, me enamoró tal y como ella confesó que lo hacía con otros hombres. Para ella era un juego, para mí no.

Le pregunté entre lágrimas qué fue lo que pasó esa noche, si ese mi primer beso significó algo para ella, qué fue lo que paso entre nosotros... Ella sólo dijo:

-"Fue sólo una noche de calentura, como le puede pasar a cualquiera"

Ahi mismo morí para siempre, mi mundo interior se destruyó, mi vida dejó de tener sentido.

Entre tantos psicólogos y psiquiatras, entre tantas pastillas y consejos, mi familia me sigue apoyando en el lado de lo espiritual. Fue así como me topé con un libro titulado "40 oraciones para sanar las heridas del alma y del cuerpo".

Sigo herido, duele... Aún vierto sobre mi almohada ríos de lágrimas por las noches. Duele.

Ella ya se casó con él, con su novio, con su "primer amor". No le guardo rencor... ni a ella ni a él. Por eso mis oraciones son por ella y por él. ¿Y por qué rezo por él? Porque mi mayor deseo es que él le haga feliz.

Ahora es cuando mojo de nuevo el teclado ahogado entre lágrimas que apenas me dejan ver la pantalla.

Transcribiré a continuación lo que dice el libro del padre Gustavo E. Jamut, en la página titutulada "Oración para entregar espirutalmente a una ex-pareja":

La muerte no existe

- Tengo miedo

> ¿Miedo? ¿A qué?

-No sé... siento como una especie de angustia que me ahoga el alma. Es como si la misma "muerte" estuviera mirándome por sobre los hombros.

>Para mí que la muerte no existe.

-¿Qué?  ¿Por qué decís eso?

>Eso de que te mire por sobre los hombros... no me parece sino un absurdo.

-Pero... no entiendo...

>La muerte no existe, sólo existe la vida...

-Y todos esos que se mueren, los animales, las plantas, las personas... Todos morimos!

>Ah, ¿sabés que vas a morir?

-Sí...

>¿Y estás preparado para ello?

-Pues francamente me da miedo, como ya te dije....

>¿Miedo?...

-(!)

>...¿Sabes cual es la diferencia entre "susto", "miedo" y "temor"?

-Miedo es... por ejemplo, cuando uno va por una calle oscura y tiene "miedo" de que aparezcan peajeros, o cuando uno siente esa sensación extraña de que alguien nos mira pero no sabemos quien es o...

>¿Y el susto?

-Susto... es algo así como un miedo repentino, no sé... algo que angustia de repente... yo qué sé!

>Bien, ¿y temor?

-Se suele hablar de "temor de Dios"... o sea, no es exactamente tener miedo ... algo así como un miedo reverencial, respetuoso...

>O sea, el miedo viene únicamente cuando hay ignorancia.

-¿Cómo así?

>¿Por qué pensás que un buceador experimentado no tiene "miedo" de sumergirse mientras a que uno que no sabe bucear sí? o ¿Por qué un alpinista con experiencia o un paracaidista, no tiene miedo a las alturas y alguien que nunca se ha tirado de un avión sí tiene miedo?

-Ah, ya entiendo, el miedo desaparece cuando desaparece la ignorancia, cuando enfrentamos lo que tememos.

>No entiendo.

-Yo tampoco.

>¿Qué es lo que vos no entendés?

-¿Qué tiene que ver con lo que hablábamos recién?

>Tiene que ver con lo que yo no entiendo.

- ¿Eh?

>Vos te enfrentaste a la muerte, te enfrentaste a ella, por tanto, la conoces... ¿entonces?

-Entonces.. ¿qué?

>¿Entonces por qué le tenés miedo?... Te digo, no hay nada que temer... la muerte no existe, sólo la vida

- ¿Ya otra vez con lo mismo!? ¿Cómo es eso de que la muerte no existe?

>No es acaso la muerte la cesación de la vida?...

- (?)

Mi primer beso

Mi primer beso fue distinto a otros besos.


Mi primer beso fue mágico, fue casi irreal.

Muchos lo olvidan, a muchos no les importa... Fue sólo un beso, dicen.

Para mí fue "el beso". Fue único, no hubo otros luego, ni otros antes.

Y aún recuerdo su aroma... recuerdo su aliento... aun recuerdo ese sentimiento.

La abrazaba por la espalda, envuelto en lágrimas agrias como un vino añejado en el viento.

El frío nos envolvía...

Acerqué mis labios a los suyos lentamente, suavemente...

El corazón empezó a palpitar más fuerte.

Ella se dio la vuelta y con los ojos cerrados acercó también sus labios a los míos...

Sentir esa humedad, ese sabor indescriptible.

Mi corazón ya parecía el de un atleta que corrió mil yardas, acelerado, brusco...

Mi primer beso fue celestial, fue como si hubiera besado a un ángel... Pues ella era un ángel...

Ambos con los ojos cerrados tratábamos de sentirnos mutuamente.

Luego una duda saltó en mi pecho... ¿será que me besa a mí y en su mente besa a otro?

Abrí mis ojos, seguíamos besándonos cálidamente, dulcemente... sus ojos estaban como en un sueño.

Me detuve. Abrió los ojos. Esos ojos grises que a la luz de las velas parecen esmeraldas pulidas.

Besame a mí, dije yo, besame a mí....

Continuamos ese intercambio de esencias puras... acariciando yo sus cabellos, risos del más puro oro que pudiera existir.

Sentía que volaba, sentía que era libre, sentía por primera vez en mi vida que era completamente feliz...

Mi primer amor, mi primer beso, mi primera vez...

Yo ¿me aislo de los demás?

Yo supongo que sí... Nadie entiende lo que yo pienso o siento. Nadie.

En realidad yo tenía hasta una aversión hacia los psicólogos pues estos entendían simplemente a su manera, según como lo vieron en los libros y según las teorías de algún que otro "maestre en el campo de la psicología" sin darse cuenta que yo soy distinto...

Y sí, podría decirse que me aislo por eso, soy demasiado diferente a los demás, mucho más aún de mis compañeros de colegio. Bah, esos son diametralmente opuestos a mí pues mientras ellos nacían yo ya aprendía a andar en bicicleta. Además, no fumo, no bebo - y Dios me libre! si tomo me daría un derrame o una embolia con todos estos medicamentos!- no consumo drogas (excepto los medicamentos recetados por la psiquiatra)... No juego fútbol (ni siquiera sé jugar)

No me junto con nadie y si me junto... todo termina mal...

Quiero contar lo que hay dentro de mi, contar que me duele, contar que me siento solo, ¡pero no! a quién le importan un pepino los sentimientos, hasta me hace preguntarme ¿acaso están todos los demás huecos, vacíos, sin sentimientos?

¿Qué clase de maldita sociedad es esta que prefiere callar los sentimientos? No los expresa, prefiere las boludeces y cosas superfluas ¿No ven que hay algo más allá, algo que se ve sólo a través de los ojos, algo que no se puede tocar?

Y no... no "prefiero" estar solo. No en el sentido de que "quiera" estarlo. Pero a veces me pregunto... ¿quién podría comprender? Comprenderme a mí o mis sentimientos....

Hasta ahora no he encontrado a nadie que entienda lo que siento, (a excepción quizá de aquella estudiante de psicología que luego de descuartizó el corazón, tripas y todo incluido) ¿O eso también fue sólo una ilusión?.

Me siento vacío, no quiero seguir actuando como si todo está bien, siguiendo la corriente a mis compañeros de aula, haciéndome del que no tengo sentimientos.

Duele acá adentro, duele, y no da gusto estar así, que nadie entienda, que nadie comprenda. O en el caso de los psicolocos psicólogos, que entiendan a su manera las cosas o desde el vértice incorrecto de mirarlas....

Nambré!, esto de acá jamás debía haberse publicado porque es demasiado personal, pero ya está en línea así que, ya qué importa.

Sentir... de eso se trata

Sentir... de eso se trata... SENTIR

No puedo sentir. ¡Malditas pastillas!, ¡qué rayos es esto!

Siento el mismo vacío que antes solo que el sentimiento es distinto. Siento el vacío mas no el dolor. Siento aún igual a la soledad calar mis huesos. Mi espíritu tiembla pero queda repentinamente congelado ene el tiempo, congelado por sentimientos que no existen, sentimientos que sucumben ante el abismo insondable de la mismísima nada.

Sentir... de eso se trata...

Ahora no siento más que el susurro de lo que alguna vez, (días atrás), fueran gritos, gritos entremezclados, inentendibles, voces en mi mente.

¿Qué siento ahora? No sé qué rayos es lo que siento... Siento esa fea sensación de hastío pintada de rosa y se ve horrible de ese color. Es como tapizaran el infierno con un tapiz de cuadros rojos y verdes y dibujos mezclados de pixel art muy mal hechos.

La verdad, no sé que cuernos es lo que siento ahora. Ella está ahí, ella está en mi mente como si de una profunda apuñalada al cerebro se tratara.

Sentir... Eso quiero. Quiero sentir pero no puedo. Sentir... pero no dolor. Sentir lo que sentía al estar con ella, al hablar con ella, al... hacer el amor con ella.

¿Enamorarme?

Sí, eso quiero. Eso es demasiado maravilloso, quisiera enamorarme, quisiera sentir el corazón palpitar entre mis manos, pues saldrían del pecho de la emoción...

Pero ahora eso no es lo que siento.

Siento un corazón roto, y me corta las manos pues parecen pedazos afilados de vidrios rotos. Siento un corazón ya no fulgurante como antes, sino casi putrefacto, destruido.

¿Qué hago aquí? Por qué tengo que hacer caso a todo esto, a todo lo que me falta decir... A todo lo que callo o grito u omito o...

¿Morir? No sé, no sé y ni siquiera sé qué mas escribir, de repente la mente en blanco... como ahora.

Escucho a quienes están a mi alrededor, a mi izquierda y derecha, sentados. Hablan en guaraní, y yo apenas entiendo. Hablan de pastillas y de esas cosas.

Hablan de cosas que no tienen que ver con los sentimientos.

No es fácil ser... ¿yo?

¿Seré acaso tan diferente a los otros?

Ese juguetito del demonio!

Ya pasó el día del niño.... pero ocurrió lo peor. Se ha vuelto insoportable e insostenible... ya llegó al colmo de mi paciencia y con los nervios de punta empiezo a escribir.

Ese juguetito del demonio que todos tienen en sus manos, juguetito infernal hecho exclusivamente para hacerme doler la cabeza.

Hablo del famoso nuevo "taka taka" (una versión modificada del más conocido "tiki taka"
Consiste en un palito y dos esferas de plástico que al golpearse una con otra hacen un ruido taka-taka-taka-taka-taka que te revienta los sesos. En la imagen se puede ver el "tiki taka" pero el "taka taka" en vez de anillo ahí arriba tiene un palo y de la punta de ese palo hacen ese odioso ruido, odioso hasta las vísceras.
Mi siempre filosófica madre dijo, al quejarme yo por las casi migrañas que me produce ese juguete diabólico, que es "una moda pasajera".

Mbaaa... Más que moda pasajera, parece moda viral, ya casi no hay niño en las escuelas, en la calle, en los colectivos y en todos lados que no tengan ese suspensorio de dos bolas que te rompen las bolas (valga la redundancia y perdónenme la grosera expresión)

Estoy hasta el cogote de ese juguete, estoy harto, ya no aguanto escuchar las horrorosas competencias de ver quién niño hace mover más rápido y por tanto con mucho más ruido esas esferas demoníacas.

Lo sé, es un juguete y me quejo de balde. Pero en mi estado yo sólo quiero paz... y acá paz es lo que no hay.

Es la primera vez que me quejo así, pero tenía que decirlo, tenía que escribirlo, quería que el mundo supiera mi opinión...

Máxima debetur puero reverentia

Máxima debetur puero reverentia
(Débase al niño el mayor respeto)

-Los niños....

>¿Perdón?

-No le podés dar nada a un niño, sólo le podés quitar...

>Excusá mi falta de perspicacia pero... sigo sin entender....

-Un niño es lo más puro que existe. Les enseñamos comportamientos que aprendimos de nuestros padres, les damos normas, esas que, por nuestra experiencia o por la de nuestros padres creemos que son las mejores para ellos.

La madurez, pensamos, esque acepten esas normas y las vivan y, a veces, no les enseñamos por qué se inventaron y qué finalidad tienen.

Muchas veces, cuando esas leyes son cuestionadas por ellos, nuestra reacción no es otra que recalcar la importancia de esa regla.

> Pero sin esas reglas es imposible mantener relaciones armónicas...

-Quizá tengas razón. Pero al obligarlos o inducirlos a "madurar" comienzan a desarrollar un comportamiento artificial: pierden su naturalidad, ya no son espontáneos. ¿No sería mejor dejar que vayan descubriendo por sí mismos la vida?
Costará un poco de esfuerzo y tiempo pero los buenos criterios quedarán tan asentados en ellos que muy pocos los cuestionarán... quizá ninguno.

>Y eso qué tiene que ver con lo que dijiste al comienzo? Lo de que a un niño no se le puede dar nada?

-Un niño, una niña, viene al mundo con toda la potencialidad para descubrirlo y para desarrrollar sus propias habilidades. Además, inicialmente no sabe mentir, no sabe robar, es confiado, es bueno, es bondadoso, no desea el mal a nadie, en las primeras etapas no tiene conciencia de propiedad: "nada es tuyo o mío".

Poco a poco le vamos enseñando a mentir y a hacer cosas que no sabía hacer, va perdiendo su inocencia, es decir, se la quitamos. Aunque su vida mejora en otros aspectos, a esto me refería cuando dije "nada le podés dar"; tienen la potencialidad, repito, para ser muy buenos, para crecer exterior e interiormente.

La inocencia, la pureza interior no es un logro, no es algo que que se aprende.

Dicen que hay que ser respetuosos con los mayores... Es verdad y es necesario. Pero ¡hay que ser respetuosos con los niños! ¿Obligarlos acaso a respetar a quienes han perdido la pureza interior?

>¿Cómo es que perdí mi inocencia?

-No hagas nada y nunca la perderás

Basado en parte en un libro sobre paz interior que leí cuando era adolescente y que ahora ya no recuerdo donde está... las dos cosas no recuerdo en donde las dejé, el libro y la paz

Frases sueltas rejuntadas

Confusión... De vuelta la conmoción de una inmensa confusión

Abiertas heridas. Dolor.

Sinuosa lágrima de sangre.

Surcando el espacio se evapora al llegar a los labios, espejos rotos de agonía sin fin.

Confusión... Otra vez atosigándome, cazándome, arrancándome de la mente sólo heridas y tinieblas, oscuridad total.

Abismo... un abismo total y completo, profundo e insondable, agoniza el corazón en el abismo.

Dolor.. No más dolor...

¿Por qué? Porque el dolor es como intentar respirar en el vacío, te ahoga, me ahoga, ya ni un aliento queda. Sólo la muerte.

Silencio. No hay silencio ahora. Tal vez sí de las voces en mi mente pero afuera los murmullos infernales, el hastío que se siente también en los oídos.

¿Hastío? Sí, hastío, py'ajeré en el alma, sentimiento oscuro, triste...

Melancolía... Veo a las chicas, hermosas, radiantes, fulgurando a mi alrededor. Inalcanzables.

Tristeza... sólo siento tristeza profunda, melancolía casi sempiterna al verlas, mirarlas, observarlas.

Miradas... Miradas oscuras surgen de la nada por sobre los hombros, miradas disumuladas acabadas en el vacío inmenso.

Vacío, más que vacío, más dolor, sólo sé que estoy solo...

Soledad... desde antes de nacer... Soledad que no se aleja, no me deja... ¿solo?

¡Que estupidez! De nuevo caigo en la trampa de mis propias palabras, inertes, sin sentido... verdaderamente un sinsentido... ¿Cómo pedir a la soledad que me deje solo? ¿Es eso posible?

¿El suicidio es la salida?

Me he hecho esa pregunta miles de veces.

La verdad no se si esta página la lee alguien en algún lugar del mundo o si desperdicio mi tiempo tratando de sacar todo esto que tengo en mi interior, esto que me aprieta acá en el pecho.

Yo no conozco a nadie. Nadie me conoce. No existo.

Y si no existo, entonces, ¿para qué seguir?

Para qué quedarme frente a la pantalla con los ojos casi desecados por tantas lágrimas que ya han hecho que más de una vez tenga que desarmar este antiguo teclado, ahogado por dentro.

Vacío.... eso se siente adentro de mí. Vacío....
Dicen que no hay que contar cosas tan "privadas" o "personales" por internet, o en un blog, que hay que tener cuidado con lo que uno publica, que si buscan tu nombre en internet y se encuentran con estas intimidades, o, como en mi caso, mi mismísimo diario personal, uno puede quedar "marcado" ya que lo que uno publica queda registrado eternamente en la blogósfera o en la mismas fauces de la caché del buscador, pero yo me pregunto, a quién podría contarle si ni siquiera tengo un solo amigo íntimo, no tengo nadie más que a la soledad que me persigue desde niño.

Y vuelven los recuerdos horribles de mi infancia solamente para ametrallarme con esas imágenes que ya quiero borrar.

No es fácil borrar los recuerdos que hacen daño. Me dijeron que borrara todo, que viva el hoy... vivir el hoy?

No.... no es tan fácil, no lo es estando en medio de esta vorágine de acontecimientos que me envuelven, no es tan fácil entre estos "niños" a los que llamo "compañeros de aula", no es tan fácil vivir así...

No sé si publicar o no esto, lo he guardado en borrador varios, muchos días...

Aún así, luego de mucho pensar, me pasaron esta canción, y no pude evitar llorar... Primero la letra luego la música y me quedé pensando.... No es tan fácil borrar el pasado, vivir como si nunca hubiera pasado todo lo que pasé. Igual acá está la letra:

Con la lluvia recuerdos nos vienen pronto
y terminamos siempre añorando el pasado
demasiado brillante e inalcanzable.

Pero hoy, quiero yo olvidar mi pasado
y vivir el segundo que hoy estoy pasando.

Vivir el hoy, respirando,
no estancarme en mi pasado.
Vivir el día que me esta tocando,
Vivir el hoy respirando,
sin apurarme demasiado,
Vivir el hoy.

El barullo, las quejas casi me estan ahogando
necesito creer, ya no seguir llorando
para poderte ver aunque no estes cercano
y así poder gritar aquí y en todos lados

Que yo hoy quiero ya, olvidar mi pasado
y vivir el segundo que hoy estoy pasando.

Vivir el hoy, respirando,
no estancarme en mi pasado.
Vivir el día que me esta tocando,
Vivir el hoy respirando,
sin apurarme demasiado, 
Vivir el hoy.

Nota: La canción la canta Martín Valverde también, pero es de autoría 100% paraguaya:
Ver: Vivir el hoy...

La competencia....


>Yo no sé si solés ver como algunos y algunas dicen "ya casi logro superar a fulano", "soy más inteligente que mengano", "soy menos sexy que aquella", "qué suerte la de ese", "tengo que demostrar que..." Nunca te preguntaste... porqué ser mejor que los demás? ¿No te van a superar acaso en otras cosas?

-Ah, entiendo, si yo soy mejor en algo, otro puede ser mejor que yo en otro campo; por ejemplo, yo soy mejor en literatura que mi hermana pero ella es mejor que yo en matemática...

>Mira, que te puedo decir... El sabio no se compara, ni compara a los demás. Sabe que no hay mejores ni peores, sino, simplemente seres humanos

-Pero hay que saber también que hay gente buena y mala y...

>Épa! ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Dividiste al mundo en dos bandos, malos y buenos. Si hubieras estado en las circunstancias en las que ellos nacieron, crecieron y se formaron, ¿qué te te dice que habrías sido mejor que los que llamás "gente mala"?

La competencia es un río que tiene origen violento y que da como resultado final seres incapaces de amar...

¿Que es la soledad?

El mundo es demasiado cruel para con aquellos que toda su vida han estado solos, buscando compañía, huyendo de la soledad que los persigue incluso desde la niñez (como a mí)...

La soledad... triste soledad, la soledad es tan dolorosa, pero... ¿qué es la soledad?

Es ahogarse en un mar de gente, en un mar de lágrimas saladas, en un mar de sed descontrolada, en un mar de oscuridad, y mezcolanza de agonía, dolor y desespero...

La soledad es una pared gris, oscura, agrietada, a punto de caer sobre flores marchitas, que sucumbieron ante las notas tristes del silbido árido e inerte de una ansiedad que carcome el alma hasta la muerte...

La soledad es el conjunto lastimero de gritos desesperados de una almohada que se asfixia de tanto tragar ávida las lágrimas derramadas en cada madrugada...

La soledad es sentir la piel calcinarse por el calor intenso de un día de verano y sin embargo verter la tristeza amarga congelada en gélidas gotas, lágrimas de sangre...

La soledad es el sentimiento de haber vivido en vano una melancólica existencia y no poder decir a nadie lo que uno siente... Por que se está solo... completamente solo..